martes, 11 de enero de 2022

Balance tras cuatro años con PS4

En el día de hoy me apetece contaros lo que el amigo Arald denomina "miserias" videojueguiles. Así que como no sabía muy bien sobre como escribir y el pasado día de Reyes hizo cuatro años que me compré la PS4, he querido hacer una entrada dando mi opinión sobre el sistema y las sensaciones que me ha transmitido en este tiempo. No esperéis nada del otro mundo, pero se me ocurrió la idea recientemente y me pareció interesante por aquello de darle variedad al blog. Sin más preambulos, comencemos. 

 Para entender esta historia debemos remontarnos a la sexta generación de consolas. Si, sé que es un salto temporal bastante grande pero la historia es mía y la cuento como me sale de la punta del ciruelo. La sexta generación compuesta por Dreamcast, PS2, Game Cube y Xbox (lo aclaro porque sé que como yo, muchos tenéis que mirar en Google las generaciones de consolas) fue sin duda una de las que más he disfrutado a lo largo de mi vida, la única de la que tengo todos los sistemas de sobremesa y posiblemente la que compone el mayor grueso de títulos que hay en mi colección. La recuerdo como una gran época no solo a nivel videojueguil, sino a nivel personal. Tenía el suficiente dinero como para comprar juegos de manera regular, y el suficiente tiempo como para dedicarme a exprimirlos. En aquella época ayudaba mucho que tiendas como CeX y Cash Converters aún tuviesen precios decentes y la cantidad y calidad de los títulos que se podían encontrar a precios irrisorios, ayudaron mucho a engrosar mi colección.

De aquella etapa, se podría decir que una de las consolas que más disfruté fue PS2, y muestra de ello es que de dicha plataforma cuento con cerca de un centenar de títulos. Le di muchísima cera a PS2, no solo con sus juegos, sino también con los juegos de PS1 que nunca pude catar. No obstante, Dreamcast, Game Cube y Xbox, también recibieron su ración de amor, especialmente esta última que me descubrió títulos tremendos impensables en ninguna de las otras tres plataformas. 

Posiblemente una de las consolas que más he disfrutado
Xbox llegó a mi colección ya entrada la séptima generación. En realidad la compré cuando ya las estaban saldando y porque en aquel momento me hallaba indeciso entre PS3 y Xbox 360 (por eso y porque quería jugar a Panzer Dragoon Orta). La cuestión es que un día, se me puso a tiro una unidad nueva a estrenar por apenas 99 euros, y decidí tirarme a la yugular. La estuve exprimiendo durante cerca de un año, descubriendo sus exclusivos (que es de lo que se compone mayormente mi colección de Xbox), y quedándome asombrado ante el poderío de la máquina de Microsoft. Se podría decir que la compra de aquella consola y el descubrimiento del increible Ninja Gaiden, decantaron la balanza definitivamente hacia Microsoft, y en la séptima generación -consciente de que la hazaña de tener todos los sistemas no la iba a repetir- me lancé de cabeza a Xbox 360. Tardé lo mío en comprarla y me estrené en la, por aquel entonces, next-gen con una Xbox 360 Elite. La historia también tiene su miga y si veo que esta entrada hablando de miserias os gusta quizá algún día la explico, pero hoy no hemos venido a hablar de eso, sino de PS4. 

Era un monstrenco pero disfruté de ella una barbaridad
Disfruté mucho de mi Xbox 360, sufrí las tres luces rojas (como no podía ser de otra manera) y me monté una colección bastante digna, hasta que por allá 2013, tuve una crisis que poco a poco me alejó de los videojuegos. Los que hayáis seguido el blog desde el principio y sobretodo aquellos más cercanos a mí ya sabréis cómo fue la cosa, así que no me enrollaré en explicarlo. La cuestión es que estábamos a las puertas de la octava generación, y mi ilusión por la misma era prácticamente nula. Tanto es así que hubo un momento en el que decidí plantarme y no dar el salto.

Pasé grandes momentos junto a Xbox 360, pero guardo cierto recuerdo agridulce
La cuestión es que, un buen día, por azares del destino y mientras estaba aburrido en el curro, mi cabeza hizo un click. Así de golpe y sin venir a cuento, me vinieron un montón de recuerdos relacionados con el videojueguismo. Se acercaba la Navidad y pensé que se debía a eso, pero fueron pasando los días y mis ganas de jugar parecían estar volviendo después de muchos años sin haber tocado apenas un mando. 

De manera repentina, me levanté una mañana con ganas de dar el salto que no había dado. Quería una consola nueva, quería ir a una tienda cualquiera y ver qué juegos había colgados en la estantería. Me apetecía jugar y me apetecía probar cosas nuevas. Ni corto ni perezoso, me autoescribí una carta a los Reyes pidiéndome una PS4 Slim de 1TB que estrené el 6 de enero de 2018 con el GTAV que venía en el pack que había escogido. No tenía ni puta idea de dónde me había metido, en aquel momento sólo sabía que Xbox One me interesaba entre poco y nada puesto que la mayoría de sus exclusivos habían dejado de interesarme, y que quería jugar a GTAV. Imaginaos como de perdido estaba, que pensaba que la consola era retrocompatible con PS3

Una manera muy "mainstream" de estrenar consola, lo sé.
La primera partida fue bastante traumática, después de tantos años sin coger un mando moderno (pensad que había sobrevivido a base de juegos retro) me sentía todavía más perdido. Aquello tenía una barbaridad de botones y había muchísimas cositas marcadas en el minimapa. Debo reconocer que en aquél momento me sentí bastante abrumado, y pasada la emoción pueril de estrenar consola el día de reyes, pensé que mis ganas de jugar no habían sido más que un capricho repentino, y que la había cagado gastándome el dinero en una consola nueva. No obstante, ya que la tenía, decidí seguir usándola. Dicen que el que tuvo retuvo y después de tantos años jugando no podía ser que un maldito GTA me abrumase.

Fueron pasando los días y le fui pillando el punto a aquello. Me pegué mis buenas noches de vicio y logré terminarme el juego. Después de GTA vinieron la remasterización del God of War 3 que nunca pude jugar en su día, NieR Automata y Crash Bandicoot N'sane Trilogy. Parecía que estaba cogiéndole el gusto de nuevo, sobretodo con el Crash que me traía muy buenos recuerdo de jugar a "la plei" en casa de mis colegas. Hasta que llegó el verano y, debido a los planes que se propician durante esa época del año, terminé abandonando la consola durante cerca de un año. Parecía que la emoción incial de los primero juegos se había pasado y ya me había aburrido de mi flamante nueva consola. 

La cuestión es que para reyes de 2019, me regalaron el imponente God of War y fue ahí donde definitivamente me reenganché al videojueguismo. Como he contado en alguna ocasión, el juego me gustó tanto que decidí platinarlo, y fue durante ese periodo que volví definitivamente al redil. No he parado de darle caña desde entonces. Mi horita-horita y media diaria no suele faltar, y me encuentro en un momento muy similar -salvando las distancias- al que viví durante la sexta generación.

La culpa de que este blog siga con vida es de ese calvo barbudo y su hijo.
A día de hoy la consola lleva un buen puñado de horas a sus espaldas, cuento con cerca de cincuenta títulos que he disfrutado a más no poder, y cada vez estoy más contento de haberme despertado aquél día con ganas de consola nueva. Siempre recordaré a PS4 como la consola que me hizo recuperar las ganas de jugar, la consola con la que me reenganché y posiblemente una de las máquinas que más me están haciendo disfrutar. Obviamente, todo esto lo digo alejado de cualquier tipo de fanatismo, si alguno se piensa que esto es la carta de amor de un fanboy hacia su consola, no solo se equivoca, sino que me conoce más bien poco. 

Hay muchas cosas de las consolas modernas que siguen sin gustarme: los parches, las conexiones a internet, los DLC, el rumbo que está tomando la industria... pero no puedo negar que estoy viviendo un momento muy dulce gracias a una decisión que podría definirse más bien como un impulso.

Sobre el futuro no hay nada escrito. A día de hoy tengo, a diferencia de la generación anterior, tengo claro que quiero dar el salto. Lo más probable es que lo haga con PS5 por su retrocompatibilidad, porque me gustan más sus exclusivos y porque a día de hoy, de Xbox lo que más me gusta es que el mando utilice pilas (y no lo estoy diciendo en cachondeo, hablo totalmente en serio). De cualquier modo, considero que es pronto para dar el salto a una novena generación que, para mi gusto, ha salido con demasiada antelación. Mis planes a medio plazo consisten en seguir disfrutando de PS4 hasta que haya algo de nueva generación que realmente me empuje a dar el salto, o hasta que mi PS4 reviente. Hasta entonces, aquí seguiré, descubriendo un catálogo que casi diez años después de su lanzamiento me sigue sorprendiendo, y sobretodo, disfrutando de esta bonita afición que durante tantos años tuve abandonada. 

Dicho esto, me voy a echar una partidita a Nier Replicant, que me quedan muchos materiales por conseguir. Me despido esperando que hayáis disfrutado leyendo mis "miserias" ¡Nos vemos en la próxima!

10 comentarios:

  1. Qué puedo decir. Solo aquel que ha vivido algo similar puede saber y, lo más importante, entender la emoción que supone disfrutar de algo tan en apariencia banal como un videojuego o, en este caso, la máquina que los reproduce. Pero tu experiencia, la mía o la de cualquier otro usuario que, sobre todo, lleve mucho en esto demuestra que no es solo pasar el rato. No, hay mucho más detrás, y quienes hemos tenido la inmensa suerte de vivirlo no lo cambiaríamos jamás por otra cosa.

    Yo también pienso que daré el salto algún día, cuando haya más stock y, por supuesto, cuando aparezca algo que me empuje a ello (y me lo pueda permitir, claro). De momento, seguiré con lo que tengo, que no es poco y está muy bien también aunque, como comentas, haya tantas cosas en este mundillo que huelen a podrido y que, para nuestra desgracia, no van a ir a menos precisamente...

    Un excelente post como siempre, Suso. Ale, te dejo que sigas disfrutando, jejeje...

    Saludos.

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    1. Y que lo digas, Emilio, y que lo digas. Para mi es algo más que un mero pasatiempo, hay muchísimas cosas detrás de cada videojuego, vivencias que dependen del jugador, mundos que te invitan a soñar. Como he dicho en tantas ocasiones, para mi es una vía de escape del día a día y una manera de evadirme por unos instantes.

      En cuanto al tema del salto generacional, estamos en las mismas... veremos finalmente qué pasa, aunque a diferencia de la vez anterior, y por podrido que esté el panorama, en esta ocasión sí que tengo claro que quiero dar el salto... cuando lo haga, es otro cantar xD

      En fin, muchas gracias por pasarte y comentar, Emilio. Un abrazo :D

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  2. Menudo blog te has marcado yo viví una etapa similar con la ps2 que no la jugué apenas, me regalaron una ps3 que poco disfruté por tiempo solo Tlou, dead island y los resident qe salieron, pero con ps4 volvieron mis ganas de jugar, luego me enganché a Apex durante dos años 😂 y no toque nada, y ahora con ps5 es donde he descubierto miles de títulos y la emoción de jugar de nuevo, así que la colección cada vez vaya a más 👏✌️ soy Ragnarok 😜

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    1. Hombreeee, mi rastreador de ofertas preferido :D Un placer leerte por estos lares!

      Por lo que veo no soy el único que se reenganchó con PS4. En mi caso la generación de PS2 la viví muy intensamente, realmente guardo un recuerdo excepcional de ella. Disfruté mucho el inicio de la siguiente, pero luego se fue torciendo la cosa hasta que llegó PS4 y me pasó un poco como a ti con una colección que no ha parado de crecer en los últimos cuatro años.

      Lo dicho, un placerte tenerte por aquí, muchas gracias por comentar :D

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  3. Doncs a mi m'ha agradat molt aquesta entrada de "misèries". Curiosa història, no tothom les viu de la mateixa manera però hi ha coincidències. En el meu cas, quan vaig aconseguir la meva primera parella m'hi vaig entregar a temps complet i vaig deixar els videojocs durant ben bé 5 anys, de manera que em vaig saltar la sisena generació, i anys després em vaig fer amb totes les seves representants, però ja tard per poder comprar a preu assequible tot allò que volia del seu catàleg, i a més les tinc molt abandonades.

    La 360 va ser la meva elecció de la generació següent, sense que faltés la Wii, com no ha faltat mai la consola de Nintendo del moment, i després vaig passar a la Xbox One, fent el camí invers al teu. Ara bé, la propera consola que em compraré, si la disponibilitat ho permet, podria ser perfectament la PS5, i és que el seu catàleg m'atrau més (bé, el de PS4, que es pot jugar allà) i a la Xbox el que acabo comprant són sobretot multiplataformes. Potser un dia ens trobem jugant online a alguna cosa o simplement xafardejant quins trofeus aconseguim. Ja ho veurem. Cap pressa.

    Endavant amb noves entrades de misèries, m'agradaria llegir-les! :)

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    1. Me'n alegro molt Toni, en vista de la bona acollida, que sapigues que ja en tinc preparades un parell més :P la veritat es que si m'hi paro a pensar, tinc un bon grapat d'anècdotes similars.

      Aquesta història de la teva parella em sona, crec que algun cop me l'havies explicat. En el meu cas, deixar els videojocs mai va estar condicionat per un tercer, simplement un dia em vaig saturar a mitjans de la setena generació, i vaig tornar quan només quedaven ganes de jugar i se me'n fotia la resta xD

      La 360 he de reconeixer que la vaig gaudir moltíssim. Es més, en un momento donat, em vaig plantejar la comprar d'una Xbox One per allò de continuar al "ecosistema" de Microsoft. Lamentablement, les sagues per les quals em vaig decantar per 360, ja no m'agradaven tant, durant la setena generació va haver-hi jocs de Play Station que em va saber greu no poder jugar, i donada la situació i en vista de que els exclusius de PS4 em cridaven més l'atenció, em vaig decantar per aquest sistema.

      De cara a la següent generació, si que tinc clar que el salt el faré a PS5, més que res per la quantitat de títols que tinc a PS4, i novament pel tema dels exclusius. "Oju"! que a Series X hi ha exclusius como Horizon i Forza que em criden moltíssim l'atenció, però si posso les dues en una balança, al final surt guanyant PS5 pel que t'he comentat. De totes maneres, no tinc cap presa i ja veure quan faig el salt, de moment tinc clar que no, pel meu gust es massa aviat.

      Dona-ho per fet això de les entrades sobre misèries. Me'n alegro que t'hagi agradat :D moltes gràcies pel teu comentari, company!

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  4. No me voy a enrollar mucho porque estoy escribiendo desde el móvil, pero que conste que este tipo de entradas me encantan y te animo a hacer la correspondiente a Xbox 360 que mencionas en ella.

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    1. Jajajaja, te voy a dar una buena noticia, la entrada sobre la 360 ya está preparada XD veo que os ha gustado bastante así que iré trayendo más por el estilo. Tengo historias bastante estrambóticas para contar XD

      Muchas gracias por pasarte y me alegro que te haya gustado :) un abrazo compañero!

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  5. Te imagino como la típica anciana que no sabe agarrar un mando, cuando dijiste lo del GTAV xDDD Pero bueno, por lo demás me alegro que volvieras al redil con la PS4, yo en ese sentido tengo poco que decir, puesto que nunca lo he abandonado, y así llevo 23 años, aunque le meta más o menos caña.

    Por lo demás, una entrada muy sentida y entretenida, de las típicas que me gusta leer de tu blog. Un saludo Susi xD

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    1. Pues no vas muy desencaminado porque así fue como me sentí xD como alguien que no había tocado un mando en su puta vida xD menos mal que me hice rápido, el que tuvo retuvo.

      En mi caso fue la primera vez que estuve tan desganado con el videojueguismo, por suerte la cosa se enderezó y ahora estoy de nuevo a pleno rendimiento.

      Me alegra saber que te gusta este estilo, básicamente porque vienen más similares xD

      Muchas gracias por tu comentario. Besis, Spi XD

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